Será maravilloso viajar hasta Mallorca y disfrutar de sus playas, montañas, pueblos, cuevas y ciudades. Este plan de 7 días incluye: alojamiento en Palma, coche de alquiler y ruta para que no te pierdas lo mejor de la isla. Si piensas que sieete días no son suficientes para disfrutar de la mayor de las Islas Baleares, recuerda que puedes añadir más días a tu viaje. Solo tienes que seleccionar tus fechas favoritas en el buscador. Mallorca...¡allá vamos!

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Detalles de la experiencia

Guía de viaje de Ruta en coche por Mallorca en 7 días

Día 1:

Llegada a Mallorca y primera toma de contacto con Palma

Al llegar al aeropuerto de Palma de Mallorca, recogerás tu coche de alquiler para dirigirte hasta tu hotel en Palma. Si no hay demasiado tráfico, en 20 minutos habrás llegado. Una vez te acomodes en tu alojamiento 4*, es momento de salir a conocer el centro de la ciudad. Palma es una ciudad muy animada llena de cultura e historia donde encontrarás, además, bares, cafeterías, restaurantes y zonas de ocio nocturno donde tomarte una copa. Nuestra recomendación es que empieces por la animada calle de Jaime III y te pierdas por sus calles de alrededor. Después del viaje y el paseo, nada mejor que disfrutar de una buena cena en alguno de sus restaurantes de La Lonja, Santa Catalina o el Paseo Mallorca.

¿Qué verás hoy?

Día 2:

Descubriendo el centro histórico de Palma

La primera recomendación para tu itinerario de hoy, es que te acerques a ver la Catedral de Santa María, conocida por los mallorquines como la Seu. Declarada en 1931 Monumento Histórico-Artístico, la catedral de Mallorca está localizada en un lugar privilegiado, frente al mar, y es de una belleza inigualable, no solo porque posee el rosetón más grande del mundo gótico sino por su estructura construida en tres naves y sus enormes portones, a los que no les falta detalle. 


Bajo la catedral, podrás pasear por el Parc de la Mar, un parque con un gran lago de agua salada. Este parque es el epicentro de gran variedad de eventos y conciertos y está ubicado frente a los muros medievales que rodean toda la zona. A los pies de la catedral, junto al Parc de la Mar, también se encuentran s’Hort des Rei, un pequeño jardín con un arco musulmán y un estanque del que emergen varias fuentes a lo largo que recuerda a los jardines del Generalife de la Alhambra pero en miniatura. En estos jardines puedes aprovechar para sentarte a descansar o hacerte fotos. Por supuesto, no te pierdas el lago que se encuentra entre las murallas y que es el hogar de dos cisnes, muy queridos por los palmesanos y, sobre todo, por los niños. 


Si se acerca la hora de comer, te recomendamos que lo hagas en la zona de La Lonja donde hay gran variedad de restaurantes a lo largo de sus pequeñas callejuelas y aproveches para visitar el edificio gótico civil de La Lonja, construido debido a la gran actividad mercantil que había en el puerto de Palma. Aquí se reunían mercaderes y se llevaban a cabo acuerdos comerciales y operaciones bancarias. Actualmente acoge exposiciones temporales y la entrada es gratuita. Cierra los mediodías, así que si quieres visitarla, mejor hacerlo por la mañana o por la tarde. 


Para acabar la tarde, nada mejor que pasear por el Borne y hacer compras en Jaime III, el núcleo urbano por excelencia de los mallorquines. Allí también encontrarás multitud de cafeterías y bares así como unos grandes almacenes españoles. Si te apetece merendar algo típico, te recomendamos que pidas un llonguet. Es un tipo de bocadillo hecho con un panecillo típico de la ciudad de Palma. De hecho, a los palmesanos se les llama “llonguets” y al bocadillo hecho con este pan se le conoce como "llagosta", langosta en mallorquín. Eso es porque dicen que está más bueno que ese crustáceo. El favorito de la mayoría de mallorquines es el llonguet o llangosta de sobrassada aunque los hay de todos los tipos: de queso, jamón serrano, calamares, frito mallorquín... y el sitio más emblemático donde comerlos es en el mítico Barc Bosch, abierto desde 1936. Si te sobra tiempo, puedes perderte por las calles de los alrededores o seguir con las compras en la calle San Miguel.


Por último, en el centro de Palma encontrarás muchos locales donde sentarte a cenar. Los fines de semana la ciudad está muy animada e incluso podrás disfrutar de un buen tardeo. Una actividad que se ha puesto de moda y que consiste en empezar la fiesta después de comer para evitar trasnochar. Las zonas más animadas de Palma son Paseo Mallorca, Paseo Marítimo, la Lonja y nuestra favorita: Santa Catalina. En ellas encontrarás restaurantes, bares, cafeterías y locales donde tomarte una copa y escuchar buena música.


¿Qué verás hoy?

Día 3:

Valldemossa, Sóller y atardecer en Sa Foradada

En la ruta de hoy descubrirás la fabulosa Sierra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Para ello, recorrerás el bonito pueblo de Valldemossa y la Real Cartuja; Sóller y su puerto y acabarás el día con una de las puestas de sol más bonitas de la isla en el Mirador de Sa Foradada, en Deià. Estos tres pueblos de montaña están uno junto al otro por lo que la ruta será de lo más agradable y podrás disfrutar del increíble paisaje de la Tramontana.

La primera parada será Valldemossa, uno de los pueblos favoritos de Mallorca por sus calles empedradas y sus casitas de cuento. Aquí podrás visitar la Real Cartuja de Valldemossa y sus jardines, pasear por sus calles y, como no, probar su tradicional coca de patata. Un dulce típico de Valldemossa que se suele tomar con chocolate en invierno y con horchata de almendra en verano. Después de recorrer sus calles, la siguiente parada en tu ruta en coche será Sóller. Este municipio cuenta con valles de naranjos, un centro histórico de lo más cultural y un fantástico puerto en el que podrás llegar con el famoso antiguo tranvía eléctrico. Una vez llegues al centro histórico de Sóller, puedes empezar descubriendo la plaza principal: la plaza de la Constitución. Aquí se encuentra el ayuntamiento, la imponente Iglesia de Sant Bartomeu y el Banco de Sóller, ambos edificios de estilo modernista. A través de esta plaza llegarás a la vía comercial de calle Luna, donde podrás hacer algunas compras en sus comercios locales y descubrir algunas de los caseríos de los antiguos burgueses mallorquines. En el centro de Sóller encontrarás también heladerías, bares y restaurantes.


Si se acerca la hora del almuerzo, nuestra recomendación es que comas en el animado Puerto de Sóller. En la misma plaza de la Constitución podrás subirte al tranvía que te llevará hasta él. Si bien es cierto que también puedes llegar con tu coche, subirse en este tranvía centenario es toda una experiencia que no deberías perderte. Al llegar al puerto, descubrirás una playa donde darte un chapuzón si el tiempo lo permite y un paseo marítimo lleno de bares, restaurantes, comercios y tiendas de souvenirs. Disfruta del agradable paseo, siéntate en alguno de sus restaurantes y relájate viendo el mar.


Por la tarde, es importante estar a tiempo en el mirador de Sa Foradada para disfrutar de la puesta de sol. Si quieres, puedes pasar primero por el bonito pueblo de Deià o, si tienes poco tiempo, ir directamente hasta este mirador. En los meses de primavera y verano encontrarás un pequeño chiringuito de montaña donde tomar algo viendo el fabuloso atardecer sobre el mar. Si viajas en invierno, no importa. El atardecer es igual de bonito aunque no haya chiringuito.



¿Qué verás hoy?

Día 4:

Alcudia, playa de Alcudia y Puerto de Alcudia

Alcudia ha sido premiado en 2022 como Pueblo más bonito de España por lo que nos ha parecido que no podía faltar en tu ruta en coche por Mallorca. De Palma a Alcudia hay unos 45 minutos en coche pero bien merecen la pena por visitar este pueblo romano lleno de historia, murallas y callejuelas llenas de encanto. La carretera que te llevará es muy fácil y cómoda ya que es, en su mayoría, autovía. No hay curvas ni elementos peligrosos así que el trayecto será de lo más tranquilo. Una vez llegues a Alcudia verás la fabulosa muralla medieval, es el momento de aparcar para seguir la visita a pie. Justo en frente de la muralla y la iglesia, hay un parking público gratuito. Paseando por sus calles encontrarás la bonita iglesia de San Jaime, patrón del pueblo; la Porta des Moll, el Ayuntamiento, el paseo de la Victoria con sus animados bares, restaurantes y tiendas y donde se monta el mercado local los domingos. Piérdete por sus calles y murallas romanas y, si quieres conocer un poco más de su historia, accede al recinto de Pollentia, donde se haya un teatro, foro y portella de la antigua ciudad romana y donde todavía continúan las excavaciones arqueológicas.


Si buscas un restaurante donde almorzar, en el pueblo encontrarás una gran oferta: tapas, pa amb olis, comida tradicional mallorquina, comida italiana, hamburguesas y carnes... Elige la que más te guste y disfruta de uno de los pueblos más bonitos de Mallorca y de España. Al terminar, no puedes perderte la bahía de Alcudia, una de las más extensas de las Baleares que cuenta con kilómetros de arena blanca y agua turquesa. En esta bahía se encuentran la playa de Alcudia y, junto a ella, playas de Muro, así que puedes darte un paseo por las dos o visitar solo una de ellas. Tanto la una como la otra son igual de impresionantes tanto si viajas en verano como en invierno.


Para terminar este día, no hay mejor forma que haciéndolo en el animado Puerto de Alcudia donde encontrarás tiendas, bares, cafeterías, restaurantes, parques infantiles y salones de juego para niños y jóvenes. Además, también hay una pequeña playa y un paseo marítimo precioso donde podrás contemplar los típicos barcos tradicionales de las islas baleares y disfrutar de la puesta de sol.

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Día 5:

Cuevas del Drach y visita a las Perlas Majorica

Si te gustan las cuevas, estas te encantarán. Por algo las Cuevas del Drach son las más visitadas del mundo. Esta maravilla natural cuenta con cuatro cavidades y el lago Martel, uno de los lagos subterráneos más grandes del mundo. Estas cuevas se ubican en Porto Cristo, en el municipio de Manacor, que Rafa Nadal ha hecho famoso internacionalmente. La entrada se adquiere en el mismo recinto e incluye un paseo en barca por el lago y un concierto de música clásica en directo dentro de la cueva. ¡Una experiencia única que no te puedes perder! Una vez termines la visita, que dura aproximadamente unos 80 minutos, muy cerca de allí se encuentra la fábrica de perlas Majorica, todo un emblema de la isla y pioneros en crear perlas de calidad.


La entrada a Majorica es gratuita y no te llevará más de 30 minutos en los que podrás ver cómo trabajan las perleras y contemplar los escaparates llenos de perlas y diseños tanto para hombres como para mujeres. Si buscas hacer un buen regalo, es un buen momento. ¡Las perlas nunca pasan de moda!


Si llega el momento de comer, el mejor lugar sin duda es Es Cruce, muy cerca de allí. Este restaurantes es el favorito de los mallorquines y ofrece comida tradicional de la isla: caracoles, sopas mallorquines, frito, tumbet, codornices y otras carnes a la brasa, paletilla de cordero y postres caseros como el típicó gató con helado de almendra.


Después de comer, puedes acercarte hasta Calas de Mallorca y disfrutar de la belleza de sus aguas turquesas. Si es verano, aprovecha para darte un chapuzón.



 

¿Qué verás hoy?

Día 6:

Pollença, Faro de Formentor y Puerto Pollença

Hoy toca visitar otro de los tres pueblos más bonitos de España localizados en Mallorca: Pollença. Este municipio costero está a poca distancia de Alcudia y cuenta con un centro histórico de lo más bonito. Puedes empezar descubriendo sus callecitas, su iglesia, su Plaza mayor y sus preciosas casas mallorquinas. Piérdete por sus calles y sube El Calvario, una colina empinada de 365 escalones que termina en una bonita iglesia (Iglesia del Calvario) y un mirador desde donde se aprecian las mejores vistas de Pollença. En la Plaza Mayor encontrarás restaurantes y bares donde sentarte a comer o a tomar algo en sus terrazas. El domingo, en esta misma plaza también podrás disfrutar de su mercado: frutas, verduras, flores, ropa, artesanías... Sin duda, uno de los mercadillos más bonitos de Mallorca. Si te gusta el arte, también puedes visitar el Museo de Pollença, con pinturas y piezas arqueológicas de varios artistas. Disfruta del día en Pollença y, por la tarde, dirígete hacia el Faro de Formentor, para ver una de las puestas de sol más impresionantes. Si viajas fuera de los meses de verano, podrás subir con el coche hasta el faro, sino, solo podrás hacerlo mediante trasporte público ya que en verano cierran la carretera a vehículos particulares por seguridad y conservación del entorno. Aún así, llegar es fácil ya que el autobús sale del Puerto de Pollença. Lo reconocerás porque es de color amarillo y rojo y lleva un letrero luminoso que indica el destino donde te lleva.


Después de contemplar este fabuloso espectáculo de la naturaleza, es hora de ir hasta el Puerto de Pollença donde podrás cenar en alguno de sus elegantes restaurantes frente al mar y tomar alguna copa relajado. Pollença es un lugar de calma así que disfruta de la tranquilidad y la belleza de su entorno.




¿Qué verás hoy?

Día 7:

Despedida de Mallorca y regreso a casa

En este último día en Mallorca, aprovecha para dar un último paseo por la ciudad de Palma y hacer las últimas compras. Si tienes tiempo, puedes parar en la playa de s'Arenal ya que está de camino al aeropuerto de Palma y dar un paseo por su paseo marítimo donde encontrarás tiendas, souvenirs, bares y restaurantes además del famoso Palma Aquarium, un gran acuario con reptiles, tiburones, manta-rayas, tortugas marinas y otros animales acuáticos de agua dulce y agua salada.

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