Taormina es una de las ciudades más bellas y visitadas de Sicilia, situada en la costa este de la isla, entre Mesina y Catania. Taormina tiene un rico patrimonio histórico y cultural, con monumentos como el Teatro Griego, la Catedral de Santa María de la Asunción, la Torre del Reloj y el Castillo Saraceno. Además, ofrece unas vistas impresionantes del mar y del volcán Etna, así como unas playas paradisíacas como Isola Bella y Giardini Naxos. Es una ciudad encantadora con callecitas llenas de bares, tiendas y restaurantes donde degustar algunos de sus productos locales como son los famosos arancini, una especie de croquetas grandes de arroz que se rellenan de carne, queso, salsa de tomate y guisantes. Su nombre significa "naranjitas" en italiano por su forma y color; el pescado fresco como el atún el pez espada o las sardinas, y los cannoli, los fabulosos dulces sicilianos rellenos de ricotta. La forma más común de llegar a Taormina es desde una escala de crucero con parada en el puerto de Mesina, debido a su proximidad, o haciendo una ruta en coche por Sicilia.