El Ayuntamiento de Bilbao fue construido en 1892 por el arquitecto Joaquín Rucoba, el mismo que diseñó el Teatro Arriaga, también en Bilbao. Este edificio es de estilo Segundo Imperio francés y destaca por su fachada decorada con esculturas de Fiat y del equipo formado por Garamendi, Basterra y Larrea. Ubicado en el solar donde se encontraba el antiguo convento de San Agustín, destruido durante la Primera Guerra Carlista, la gran plaza en la que se encuentra es lo que más llama su atención. En ella, frente al ayuntamiento, se alza una escultura de hierro, obra del escultor vasco Jorge Oteiza. Esta escultura de ocho metros de altura, seis metros de diámetro y 16 toneladas de peso, tiene el nombre de Variante Ovoide. Aunque es conocida popularmente como la “txapela a medio lado” por su forma que se asemeja a este complemento vasco, en realidad es un cuerpo geométrico vacío hecho con acero corten, material con el que se fabricaban antiguamente los cascos de los barcos que navegaban por la ría de Bilbao.