Hondarribia, situada en la desembocadura del río Bidasoa, en la costa de Gipuzkoa, es una de las villas más bellas y con mayor personalidad de la Costa Vasca. Frente al Atlántico y junto a la frontera con Francia, combina un valioso patrimonio histórico, tradición marinera y una calidad de vida excepcional, en un entorno donde el mar y la montaña se encuentran.
Su gran atractivo es el casco histórico amurallado, uno de los mejor conservados del País Vasco, con calles empedradas, casas coloridas y edificios nobles que reflejan su pasado estratégico y medieval. La Puerta de Santa María, las murallas y el castillo‑palacio de Carlos V, hoy Parador Nacional, convierten a Hondarribia en una villa monumental, elegante y llena de carácter.
A los pies del recinto amurallado se extiende el barrio de la Marina, antiguo núcleo de pescadores, reconocido por sus fachadas de colores, su ambiente animado y su estrecha relación con el mar. Muy cerca se encuentra la playa de Hondarribia, amplia y tranquila, ideal para el baño y los paseos, con vistas a la bahía de Txingudi y al litoral francés.
La experiencia se completa con una gastronomía vasca de primer nivel, famosa por sus pintxos y su cocina marinera, y con tradiciones muy arraigadas como el Alarde. Gracias a su equilibrio entre historia, mar, paisaje y vida local, Hondarribia es un destino ideal para escapadas culturales y gastronómicas, y uno de los enclaves más auténticos y elegantes del norte de España.