El Parque Nacional del Teide es el mayor de todas las Islas Canarias y una visita obligada si viajas a Tenerife. Se creó en 1954 para preservar el entorno volcánico y biológico del Teide. Con una extensión de casi 19.000 hectáreas, este parque cuenta con un paisaje impresionante lleno de cráteres, ríos de lava petrificada, chimeneas, coladas de lava y volcanes de los que obtendrás la mejor vista panorámica y desde donde verás la imponente silueta del volcán Teide con una altitud de 3.718 metros, siendo el pico más alto de España. Este impresionante entorno declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cuenta con acceso fácil y con diferentes servicios entre los que se encuentra dos centros de visitantes donde podrás aprender algunos de las curiosidades del Teide y los volcanes, una zona de restaurantes, numerosos miradores, rutas de senderos e incluso alojamiento. El valor añadido que encontramos en el Parque Nacional del Teide, es la caldera y el estratovolcán Teide- Pico Viejo, únicos en el mundo desde el punto de vista geomorfológico, y su fauna y su flora ya que habitan una gran cantidad de especies endémicas canarias exclusivas del parque. Dentro del parque podrás ver también Las Cañadas del Teide, una gigantesca caldera de unos 17 km de diámetro sobre la que se alza el Pico del Teide y, si viajas en primavera, el tajinaste rojo te asombrará por sus miles de pequeñas flores de color rojo intenso y sus cas 3 metros de altura.Para visitar el Parque Nacional del Teide, una de las mejores formas es hacerlo en teleférico. En 8 minutos habrás llegado a la estación superior donde se encuentra un mirador con vistas asombrosas. Si quieres llegar hasta la cima, tendrás que pedir un permiso especial para subir por un sendero a pie. Eso sí, la dificultad es alta y se tarda unos 40 minutos caminando. Si eres uno de los pocos afortunados que suben hasta lo más alto y el cielo está despejado, desde allí podrás divisar cuatro islas: Gran Canaria, La Palma, El Hierro y La Gomera. Si eres un aficionado a la astronomía, el Teide es uno de los mejores lugares del mundo para observar el cielo ya que está libre de contaminación y su altitud lo convierten en un lugar ideal para contemplar las estrellas, planetas y galaxias. Además, toda a isla de Tenerife está certificada como destino Starlight precisamente por su cielo limpio. ¡Una maravilla estelar que no te puedes perder!