Alcobaça es una ciudad histórica situada en el centro-oeste de Portugal, en el distrito de Leiria, muy cerca de la Costa de la Plata. Con un importante legado patrimonial y una atmósfera tranquila, Alcobaça es un destino ideal para el turismo cultural, las escapadas históricas y los viajes ligados al patrimonio y la gastronomía tradicional portuguesa.
El gran emblema de Alcobaça es el Monasterio de Santa María de Alcobaça, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Fundado en el siglo XII, es uno de los ejemplos más sobresalientes del arte gótico cisterciense en Europa. En su interior se encuentran los célebres sepulcros de Pedro I e Inés de Castro, protagonistas de una de las historias de amor más conocidas de la historia portuguesa, lo que añade un fuerte componente romántico y simbólico al conjunto monumental.
El centro histórico de Alcobaça gira en torno al monasterio y conserva un ambiente apacible, con plazas, jardines y calles que invitan a pasear. La ciudad cuenta también con museos, espacios culturales y edificios de interés que permiten profundizar en su pasado religioso y artístico, así como en la importancia que tuvo la orden cisterciense en el desarrollo agrícola y económico de la región.
La gastronomía es otro de los grandes atractivos de Alcobaça, especialmente conocida por sus dulces conventuales, heredados de la tradición monástica, y por la cocina regional del centro de Portugal. Gracias a su cercanía a destinos como Nazaré, São Martinho do Porto y Óbidos, su oferta de alojamientos y su valioso patrimonio, Alcobaça se consolida como un destino cultural imprescindible dentro de la Costa da Prata, combinando historia, tradición y tranquilidad.