Leh es la capital histórica de la región de Ladakh, en el extremo norte de India, y uno de los destinos más espectaculares y singulares del Himalaya. Situada a más de 3.500 metros de altitud, destaca por sus paisajes de alta montaña, su atmósfera espiritual y su mezcla de cultura tibetana y tradiciones del Himalaya, ofreciendo una experiencia de viaje única y profundamente inspiradora.
El símbolo más reconocible de Leh es el Palacio de Leh, una antigua residencia real que domina la ciudad desde lo alto de una colina y recuerda al Palacio de Potala de Lhasa. En el centro urbano destacan también la Shanti Stupa, una estupa blanca construida como símbolo de paz con vistas panorámicas al valle, y el animado Leh Market, donde se mezclan vida local, artesanía y pequeños cafés frecuentados por viajeros.
La dimensión espiritual de Leh se refleja en sus numerosos monasterios budistas, entre los que sobresalen Thiksey, Hemis y Shey, situados en valles y laderas rodeadas de un paisaje árido y sobrecogedor. Estos gompas son centros vivos de la cultura ladakhi y ofrecen una visión auténtica del budismo tibetano, con ceremonias, murales y festivales tradicionales.
Además de su riqueza cultural, Leh es el punto de partida ideal para explorar lagos de altura como el Pangong Tso y el Tso Moriri, así como para rutas de trekking y pasos de montaña legendarios como Khardung La. Su entorno natural extremo, su silencio y su belleza austera convierten a Leh en un destino imprescindible para quienes buscan aventura, espiritualidad y algunos de los paisajes más impresionantes del subcontinente indio.