Split ofrece una escapada perfecta para quienes buscan comodidad, relax y una inmersión cultural ligera en un entorno mediterráneo cautivador. Alojarse en un hotel del centro o con vistas al mar garantiza confort y un espacio tranquilo donde descansar tras días explorando la vibrante vida local. Disfrutar de las instalaciones cuidadas de hoteles seleccionados en Split, desde piscinas infinitas hasta spas privados, crea un refugio ideal para recargar energías. Además, la ciudad es un punto de partida incomparable para deleitarse con la gastronomía dálmata: restaurantes que combinan platos tradicionales con ingredientes locales frescos, terrazas con vistas al puerto, y pequeñas cafeterías encantadoras para un café al atardecer. Explorar las calles adoquinadas, caminando entre monumentos históricos y mercados vibrantes, es una invitación a desconectar y conectar a la vez. Para quienes valoran el equilibrio entre descanso absoluto y experiencias enriquecedoras, una escapada de 4 noches en Split será la opción ideal para vivir la esencia croata con estilo y serenidad.