Linz es la tercera ciudad más grande de Austria y la capital del estado de Alta Austria, situada a orillas del río Danubio entre Viena y Salzburgo. Tradicionalmente industrial, Linz ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas, consolidándose como un referente europeo en arte contemporáneo, tecnología y cultura digital, sin renunciar a su patrimonio histórico ni a su entorno fluvial.
El centro histórico de Linz se articula en torno a la Hauptplatz, una de las plazas más grandes de Austria, rodeada de edificios barrocos y dominada por la Columna de la Trinidad. En la parte alta destacan el Castillo de Linz y la Catedral Nueva (Mariendom), la iglesia más grande del país. Pasear por el casco antiguo permite descubrir iglesias, patios interiores y una vida urbana tranquila y bien organizada junto al Danubio.
Linz es especialmente conocida por su apuesta cultural y su identidad moderna. El Ars Electronica Center, apodado el Museo del Futuro, es uno de los centros más innovadores de Europa, dedicado a la intersección entre arte, ciencia y tecnología. Junto a él, el Lentos Kunstmuseum alberga una importante colección de arte moderno y contemporáneo y se ha convertido en uno de los iconos arquitectónicos de la ciudad a orillas del río.
Además de su oferta cultural, Linz destaca por su alta calidad de vida, carriles bici, espacios verdes y excelente conexión ferroviaria. Su gastronomía combina cocina tradicional austríaca con propuestas modernas, siendo famosa la Linzer Torte, considerada una de las tartas más antiguas del mundo. Esta combinación de historia, innovación, cultura y entorno fluvial convierte a Linz en un destino ideal para descubrir una Austria contemporánea, creativa y menos turística, pero altamente atractiva.