El Aeropuerto de Frankfurt (FRA), ubicado en la ciudad de Frankfurt am Main, es uno de los hubs aéreos más importantes de Europa y una puerta de entrada clave para quienes desean visitar Alemania o conectar hacia otros destinos internacionales. Principalmente operado por aerolíneas de red como Lufthansa, Air France, British Airways, y numerosas compañías de bajo coste y aerolíneas de larga distancia, ofrece una amplia conectividad aérea desde todos los continentes, facilitando vuelos directos y conexiones eficientes. Cuenta con dos terminales principales, modernos servicios para el pasajero y una infraestructura que permite transbordos rápidos. Al llegar a Frankfurt, es recomendable tener a mano la documentación de viaje válida (pasaporte o DNI para ciudadanos de la UE) y verificar requisitos específicos de visado según nacionalidad. La mejor época para volar suele ser la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son agradables y la ciudad luce en todo su esplendor, además de evitar el pico del turismo estival. La duración media de los vuelos desde Europa occidental oscila entre 1 y 3 horas, mientras que desde América o Asia suele ser entre 8 y 12 horas. Frankfurt no solo destaca por su importancia aeroportuaria, sino también por su interesante oferta turística: es conocido por su skyline moderno, museos de clase mundial, y el casco antiguo degustable con arquitectura tradicional alemana. Esta combinación de modernidad y tradición hace que volar a Frankfurt sea una excelente opción tanto para viajeros de negocios como para turistas que buscan descubrir una ciudad vibrante y bien conectada en el corazón de Europa.